lunes, 31 de agosto de 2015

Capitulo 9




Ella






Hace dos semanas que no vivías para otra cosa que no fuera estudiar, la fecha de uno de tus últimos finales se acercaba y de tan auto exigente que eras, ni siquiera te permitías ir a tus clases de aerobic por estudiar. Cuando se lo comunicaste a Gastón, obviamente que estuvo horas riéndose mientras le contabas, pero esa era la verdad, querías y necesitabas estudiar.

No veías la hora y el momento de poder  ejercer la profesión tan linda que habías elegido, aunque a los ojos de tus padres el título que alcanzarías no era suficiente, no dudaron en apoyarte.

 En poco tiempo serias una organizadora de eventos, algo que desde chiquita sentías como tuyo…Te encantaba organizar tus cumpleaños, y a medida que crecías, los de tus padres, e incluso los de tus hermanos, aunque fuera en tu propia casa.  En fin…faltaba poco, si aprobabas Marketing, te quedaban las últimas dos.

Ahora te encontrabas tomando un “mini descanso”, bah…este consistía en la merienda, obviamente que para repasar un poquito también, nunca podías tomar enserio tus “recreos”, siempre tus apuntes te llamaban por tu nombre y te llevaban tarde o temprano a leerlos…por más que tus intenciones fueran otras.

Tu descanso se vio frustrado porque no tenías nada comestible en la alacena, lo que te obligaba a tener que ir a comprar algo si no querías morir de hambre…suspiraste ofuscada y te paraste para buscar tu billetera que se encontraba en algún lugar de tu departamento. A parte de tener que buscar tus cosas, también tuviste que cambiarte y ponerte algo decente para salir a la calle, más bien para ir a la panadería a comprar bizcochitos y medialunas, las dos cosas que tenías ganas de comer y por supuesto no te quedarías con las ganas.

Caminaste las pocas cuadras que te separaban de la panadería, y una sonrisa se instaló en tu rostro cuando tus fosas nasales se llenaron con ese olor característico, y aceleraste tu paso para llegar mas rápido. Y una vez que lograste tu cometido, casi que corriste hacia la señora que atendia.









-Hola…¿Qué necesitas?—pregunto ella, toda regordeta y amable, vos le regalaste una sonrisa y ella tambien—

-Hola...si, una docena de medialunas y bizcochitos—dijiste con una sonrisa, y ella tomo una bolsa para cargar tus media lunas. En ese momento la señora escucho la campanita de la puerta y sonrió a quien quiera que hubiera entrado, en otro momento hubieras mirado por curiosidad, pero tu vista estaba pegada en esas…ricas medialunas que comerías en un ratito—

-¿Qué mas me pediste?—te pregunto la señora con una sonrisa, dejando la bolsa sobre el mostrador—

-y bizcochitos—dijiste con una sonrisa. Ella miro a su alrededor…y lo hizo una vez mas. Vos frunciste el ceño—¿Qué pasa?—preguntaste—

-Me parece que no hay mas—dijo ella y vos abriste tus ojos—

-¡¿Qué?! ¿Cómo que no?—preguntaste preocupada—

-No…acabo de darle los últimos treinta pesos a—dijo la ayudante de la señora, pero fue interrumpida por una voz…una voz que conocías—

-a mi…los compre yo—dijo esa voz, y miraste hacia donde provenía. Tu corazon comenzo a latir al ver de quien se trataba…era Pedro—

-Ah…ya veo—dijiste suspirando—bueno, no importa…me llevo las medialunas—le dijiste a la amable señora y ella agarro tu plata para cobrarte—

-Muchas gracias—dijo ella dándote el vuelto con una sonrisa—

-a usted—dijiste y tomando tu bolsa te dirigiste hasta la puerta—







Una vez en la vereda, emprendiste camino hacia tu casa nuevamente, cuando escuchaste unos gritos que te hicieron dar la vuelta.






-¡Lorena espera!—escuchaste el grito y viste a Pedro correr hacia vos. ¿Lorena? Miraste hacia atrás para ver si habia alguien mas, pero no…solo estabas vos—¡espera!—dijo el, respirando una vez que llego a tu lado—

-¿Qué pasa?—preguntaste frunciendo el ceño—

-queria hablar con vos Lore—dijo el y lo miraste raro—

-¿Lorena?...yo no me llamo asi—dijiste y el te sonrio—

-dale…ya se que te llamas asi, me lo dijo Gaston—dijo el y volviste a fruncir el ceño. ¿Gaston le dijo que te llamabas Lorena?—

-¿Qué te dijo Gaston?—preguntaste un poco confundida—

-muchas cosas…pero ya no es necesario que me sigas mintiendo Agus. Aunque me gustaría que me respondieras algunas preguntas—dijo el y esta vez no lo miraste extrañamente, sino con molestia, ¿Quién se creia que era para decirte que respondieras sus preguntas?—

-¿y porque tengo que responder?...primero que no me gusta que me impongan algo, y segundo no tengo porque hacerlo, asi que nos vemos—dijiste dándote la vuelta. Ya le habias tomado bronca, y no habia vuelta atrás—

-¡Hey! ¡espera Lore!—te dijo y caminaste mas rápido, hasta que volvió a agarrar tu muñeca—

-¡No me llamo Lorena la puta madre! Y déjame en paz…¡soltame!—dijiste forcejeando con su agarre—¡soltame estúpido!—dijiste y el te miro—

-Para Lore…calmate—dijo el y mordiste tu labio inferior con fuerza—

-Volve a decirme Lorena y te juro por Dios que te doy vuelta la cara de un bife—dijiste y el te sonrio—

-No te pongas violenta…le va a hacer mal a tu bebe—dijo el y tus ojos casi se salieron de lugar al escucharlo decir eso…¡¡¿Qué le vas a hacer mal a tu bebe?!! ¡¡¡¿Qué bebe?!!!—

-¿Qué?—dijiste—

-tranquila…Gastón me conto que están esperando un bebe, obvio no le dije nada…parece buen tipo, no merece saber lo de esa noche. Y tambien queria decirte que me acorde de todo—dijo el con una sonrisa. Sonrisa que ibas a borrar de una piña si no te explicaba de que carajos estaba hablando—

-¿Qué bebe? ¿Qué es lo que no tiene que saber? ¿tenes algún tipo de retraso o algo? ¡¿Qué mierda te pasa flaco?!—dijiste y el te miro frunciendo el ceño—

-y que por mi no va  a saber lo que paso entre nosotros…a menos que vos le digas, pero yo no sabia que estabas en pareja, y mucho menos que estabas esperando un bebe. Al menos si me hubieras dicho capaz podría haber sido mas cuidadoso—dijo el y abriste los ojos con sorpresa. ¿Creia que estabas embarazada de Gaston?—



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Buenas!!!!! acá estoy, presente, cumpliendo con ustedes! les dejo el capitulo Nueve, que espero les guste y  mas todavia, que COMENTEN. es lo único que les pido. 

 me gustaría saber si les gusta y leerlas.


Si hay MUCHOS, MUCHOS, MUCHOS comentarios, mañana tienen otro...pero solo si hay MUCHOS, y (con muchos  me refiero a mas de 10). Y CON NOMBRE DE TWITTER.

domingo, 30 de agosto de 2015

Capitulo 8




El







No estabas para nada tranquilo…y es que desde tu casual encuentro con Agustina te habían surgido muchísimas dudas, y no porque no le creías…sino porque habías podido recordar lo que había pasado aquella noche…aquella noche de la despedida de soltero de German.

Habían pasado dos semanas, dos semanas en las que…tu cabeza estaba puesta en eso que no te dejaba pensar con claridad…en Agustina…en que te habías acostado con Agustina…  Y aunque no recordabas todo claramente, sabias que la habías pasado genial, no solo por el hecho de que “Eso” había sido bueno, sino de que ella era realmente hermosa. Podías recordar perfectamente su mirada tan intensa, sus ojos verdes que te miraban fijamente cuando…

Cerraste los ojos con fuerza y agarraste el celular, que estaba sonando sin parar…era  tu novia. Si…te habías puesto de novio, y lo hiciste en un momento de debilidad, cuando todos los recuerdos de esa noche se agolparon en tu cabeza inhabilitándote para pensar coherentemente en lo que estabas diciendo.

Ahora mismo, y habiendo dejado de lado tus pensamientos con la rubia del gimnasio. Te dirigiste al mismo para cumplir con tu horario “físico”…y de tu búsqueda de Agus. No veías la hora de encontrarla para decirle que habias te habías acordado de todo…y tu realidad te daba una patada ahí abajo cuando te acordaste de que estabas de novio.

Suspiraste y entraste al gimnasio. Allí te encontraste con Gastón, ya no dabas más de la curiosidad, le preguntarías por Agustina.






-¿Gastón? ¿puedo preguntarte algo?—dijiste y te rascaste la nuca. ¿y si era su novio y te mataba?, bueno, si tenia novio…no hubiera hecho lo que hizo con vos, ¿no?—

-Si, decime Pedro—dijo mientras miraba en su hoja tu rutina de hoy—

-¿Dónde esta Agustina? La que da las clases de aerobic—preguntaste y el despego la vista de la hoja para mirarte con el ceño fruncido—

-¿Agustina?...acá no hay ninguna Agustina, Lorena esta embarazada y tuvo que dejar de dar las clases—dijo el y abriste los ojos con sorpresa, ¿no se llamaba Agustina? ¡¿y encima estaba embarazada?!—

-¿esta embarazada?—dijiste y el sonrio—

-Si…es mi novia, estamos esperando un bebe, pero como es medio riesgoso le dije que dejara las clases—dijo el y un escalofrío te recorrio el cuerpo al pensar que lo engaño con vos-

-¿ah si?...que, que lindo Gaston, ¿estarás muy feliz no?—preguntaste, y comenzaste a transpirar. ¿Dónde estaba la panza que en ningún momento la viste—

-¡Si! Estoy muy feliz…los dos estamos muy felices, la noticia mas linda que me dieron en mi vida—dijo el con una enorme sonrisa y quisiste morir…es más, hasta sentiste lastima por el pobre hombre, ¿será suyo ese hijo siquiera?—

-¿y la panza? ¿le crecio mucho?—preguntaste tontamente, como si nunca hubieras conocido algún caso de embarazo—

-No…esta entrando en los tres meses recién, no se le nota todavía, pero como la obstetra le dijo que los primeros meses eran de riesgo, le aconsejo que no hiciera movimientos bruscos y ahí automáticamente la obligue a que se quedara en casa—dijo riendo—es una terca, me peleo a muerte pero finalmente acepto—

-Me imagino—dijiste riendo, y poniéndole empeño a esa risa totalmente actuada—

-encima…se puso brava—te dijo guiñándote un ojo y vos lo miraste con miedo—

-¿brava como?—preguntaste…sabias por donde venía la mano pero…querias confirmarlo—

-Ya sabes de lo que hablo…el embarazo la puso mimosa—dijo guiñándote el ojo nuevamente y si, entendiste perfectamente y te lo estaba reconfirmando. Y si, el embarazo la habia puesto extremadamente mimosa…lo habias podido comprobar vos mismo—

-¿si? Que bueno….para vos—dijiste y el rio—

-ahora quiero que este embarazada toda la vida—dijo el y sonreíste—a veces me deja muerto—dijo el riendo. “ y si…cuando te deja muerto se busca a uno vivo”—

-Me imagino…te felicito entonces—dijiste y el palmeo tu hombro—

-Bueno…muchas gracias, y ahora vamos a empezar con tu rutina, mucha charla por hoy—dijo el y comenzó a revisar nuevamente la rutina—






Gastón te mando a correr a la cinta, y casi que rezaste un rosario para que la rubia apareciera, para verla a través del vidrio, pero ahora que sabias la cruda verdad, imposiblemente aparecería…ella estaba embarazada y en su casa, en la casa de tu instructor. Aun no podías creer de lo que habías venido a enterarte, una mujer embarazada engaño al padre de su hijo con vos. Hasta te habia dicho que se habia puesto mas mimosa, y eras testigo fijo de ello…No entendias como es que habias tenido el valor suficiente para seguir mirándolo a la cara sabiendo que te habias acostado con su novia…ojala no se enterara nunca, parecía buen tipo y no seria justo que terminaran con su felicidad y su ilusión de una familia asi.

De repente tu respiración comenzo a fallar y tus piernas flaquearon cuando la viste dentro del salón hablando con otra mujer.  Estaba sonriente y hermosa….pero lo que llamo tu atención era que no estaba vestida con ropa deportiva…y recordaste que estaba embarazada. Buscaste poder mirar su vientre, pero entonces te resbalaste y caíste sobre la cinta, haciendo que esta te dejara en el suelo…el ruido del golpe fue fuertísimo, y fue por ello que Gaston llego corriendo hacia vos.






-¿Pedro? ¿estas bien? ¿Qué paso?—pregunto preocupado y mirándote—

-Si…estoy bien, me distraje y me resbale—dijiste y el sonrió para ayudarte a que te levantaras—

-Bueno…igual, ya pasaron los veinte minutos, vamos para arriba—dijo el y asentiste para luego seguirlo hasta arriba—





Gaston termino de explicarte los ejercicios y volvió a bajar. Vos te asomaste para verlo y en ese momento viste a Agustina abrazarlo y sonreír coquetamente…Miraste la hora en tu celular, y todavía te quedaba poco mas de cuarenta minutos para poder irte de allí, asi que no alcanzarías a verla.

Suspiraste y la viste despedirse de tu instructor para salir del gimnasio…


Tendrias que resignarte a hablar con ella nuevamente…no podrias meterte en aquella relacion, simplemente intentarias olvidar lo  que aquella sucedió y dejar que siguiera con su vida…Agustina o Lorena era una mujer comprometida, aunque te demostró lo contrario.






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Buenas!!!!! acá estoy, presente, cumpliendo con ustedes! les dejo el capitulo Ocho, que espero les guste y  mas todavia, que COMENTEN. es lo único que les pido. 

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sábado, 29 de agosto de 2015

Capitulo 7



Ella






Apenas podías creer a quien te habias encontrado al salir de tu clase de aerobic…a Marcos, bah…ahora ni siquiera sabias como se llamaba, porque según el, no se llamaba asi, pero tenias que reconocer que quizás estaba diciéndote la verdad, aquella noche no estaba en todos sus cabales y vos misma te aprovechaste de ello para lograr tu cometido…engañar a Francisco.

El seguía parado frente a vos, como recalculando el hecho de que lo hubieras llamado Marcos, pero tal vez no lograba recordar que el mismo te había dicho que se llamaba asi, su cara estaba para un chiste, estabas a punto de reir.







-¿Y si no sos Marcos, como te llamas?—preguntaste mirándolo con curiosidad. El te miro de vuelta—

-Pedro me llamo…y con respecto a lo del boliche, debes estar confundida…seria imposible no acordarme de una belleza como vos—dijo el y quisiste reir…entonces, si ni siquiera recordaba el episodio del boliche, quizás ni siquiera recuerde lo que paso despues…y ahí si estaría perdido. Sonreíste—

-Ah…no te acordas de nada—dijiste riendo—

-¿y de que me tengo que acordar?—pregunto el y te encogiste de hombros sonriéndole traviesamente—

-ah…no se, yo no puedo contarte….posiblemente ni siquiera me creas—dijiste y lo miraste burlonamente—

-¿y porque no me podes contar? ¿Qué paso?—te pregunto el, y estuviste pensando en que decirle…pero decidiste dejarlo con la duda—

-mmm tengo que irme, prefiero que lo recuerdes vos mismo, pero si no es asi…y bueno, una lastima. Chau Pedro…o Marcos, como te llames—dijiste encogiéndote de hombros y dándote la vuelta para comenzar a caminar—

-¡espera! ¡espera!—dijo el, antes de agarrar tu muñeca y detenerte, te diste la vuelta y lo miraste, el te sonrio—

-¿Qué?—preguntaste—

-¿Cómo te llamas?—pregunto, y reíste…tal vez con esto se le refresque la memoria…¿o no?—

-Agustina…Agus—dijiste y esta vez, te soltaste de su agarre y comenzaste a caminar hacia tu departamento, el cual quedaba a una cuadra del gimnasio—






Caminaste los pocos metros que te separaban de tu edificio sin poder contener una sonrisa…lo último con  que habías esperado encontrarte era con esto, y más con él, pensabas que no lo ibas a volver a ver, pero así eran las vueltas de la vida…y esta vuelta te había sorprendido, tanto como te había alegrado.

Una vez que llegaste a tu casa, te dirigiste al baño directamente para darte una ducha con agua caliente, necesitabas relajarte…relajarte y pensar en el bombón de Pedro. Tuviste suerte de habértelo encontrado, o mas bien que tus amigas lo hubieran hecho. Sonreíste al recordar esa noche, una muy buena noche de la cual el habia sido el protagonista…y era la primera vez que no tenias punto de comparación, ni siquiera Francisco habia sido asi…asi de “macho” por no decir otra cosa. Uy Pau….que mal estas…

Terminaste de bañarte y te pusiste el pijama para estar más cómoda. Una vez cambiada te dirigiste a la cocina para prepararte algo de comer…y cuando estuviste a punto de meter el primer bocado de comida en tu boca, escuchaste que tocaron la puerta…suspiraste ofuscada. Lo único que rogabas era que no fuera Francisco, no lo habias llamado aun y al parecer eso estaba molestándolo porque el lo hacia todo el tiempo con vos, y vos no hacias otra cosa que ignorar sus lamadas y clavar vistos en sus mensajes de whatsapp….¡¿Qué era lo que no entendia?!, estabas haciéndolo de una forma sutil…aun te faltaba encontrar la “caradurez” para terminar de dejarlo, pero no querias encontrar el momento, no porque fuera algo difícil, sino porque…no tenias ganas de verlo. Una vez que abriste la puerta, te encontraste con tu hermano.








-¡Hey! ¿Qué haces aca?—dijiste saludándolo con un abrazo—

-nada…¿no puedo visitar a mi hermanita?—pregunto el y sonreíste—

-si, obvio que podes…pero tiene que haber un porque, y si es por la comida, apenas encontré algo 
para mi, si queres comer verduras te invito—dijiste y el te miro con asco—

-degenerada, ¿Cómo me vas a ofrecer eso?—dijo el y reíste—

-Pasa tonto…te hago un café con leche, debe de haber algo para comer, ¿queres?—preguntaste una 
vez que lo viste sentarse en la mesa. El asintió—

-Bueno dale…pero que sea algo rico eh—dijo el y le sacaste la lengua-







Una vez que le hubiste preparado su dichoso café con leche, te sentaste con el, mientras conversaban de cualquier otra cosa. Vos comias tu ensalada y el café con tostadas, todavía no sabias el porque de su visita, pero seguramente estaba juntando valor, como siempre que queria decir algo importante.







-¿Me vas a decir que paso con Pia o no?—preguntaste finalmente, todos los “problemas” que tenia eran por ella…en algún punto te resultaba gracioso, pero lo ayudarías con lo que pudieras, amabas la pareja que hacían, y mas amabas porque los querias muchísimos a ambos—

-¿Cómo sabes que es por ella?—pregunto y rodaste los ojos—

-¿me estas jodiendo?, te conozco como si te hubiera parido…y últimamente tus “visitas casuales” no son por otra cosa, ¿sabes?—dijiste y el te saco la lengua—

-La llame esta mañana…la invite a cenar y me dijo que no, me re despisto—dijo el, preocupado y vos quisiste reir—¿esta con alguien mas?—pregunto el, un poco asustado—

-No gordo…o por lo menos que yo sepa no, no me conto nada. Y hoy tenía un coctel con los inversionistas, asi que doy fe de que es verdad…no te despisto—dijiste y el te miro con un brillito de esperanza que te hizo querer abrazarlo—

-¿de verdad?—dijo ilusionado—

-Si, de verdad….es mas, yo diría que la invites a almorzar, mañana no trabaja y por lo que tengo entendido, vos tampoco, ¿o no?—dijiste y el sonrio—

-¿vos decis? ¿y si me vuelve a despistar?—dijo y reíste—

-no podia hoy bobo…pero estoy seguro que acepta, se muere por vos—dijiste—

-bueno…mucho sobre mi, pero ¿y vos?—pregunto y rodaste los ojos—

-Yo no tengo nada para contar… lo mismo de siempre, y no hable con Francisco todavía, no tengo ganas—dijiste y el sonrio. El estaba chocho, jamas lo quiso…y sobre lo de esta tarde con Marcos…lo evitarías—







Se quedaron charlando un rato mas, hasta que le dijiste que tenias sueño y se fue…Tu arquitecto preferido estaba enamorado de tu mejor amiga, y no habia nada que te causara mas ternura que eso, por lo que actuarias de celestina si te era posible. ¡querias verlos juntos urgentemente!.




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Buenas!!!!! acá estoy, presente, cumpliendo con ustedes! les dejo el capitulo siete, que espero les guste y  mas todavia, que COMENTEN. es lo único que les pido. 

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viernes, 28 de agosto de 2015

Capitulo 6




El




Estabas saliendo de trabajar…no habías hecho otra cosa que estar sentado frente a la pantalla de la computadora, sentías que tus ojos se cerraban por si solos, y de seguir así, no te creías capaz de llegar a tu casa y hacerte algo de comer.

Hoy era lunes, día en el que te prometiste hacer algo con tu vida, o más bien con tu cuerpo, no estabas excedido de peso obviamente, pero necesitabas tonificar músculos, estabas bastante flojito, eso si podías admitirlo. El viernes anterior, habías ido a averiguar al gimnasio que quedaba a la vuelta de tu casa y decidiste empezar hoy. Estabas muerto, esa era la verdad, pero nada que una buena “siestonta” no pudiera solucionar.

Llegaste a tu casa por poco arrastrándote, pero lo hiciste, y cuando estuviste frente a la heladera, una sonrisa se formó en tu cara…”Mama estuvo aca”, decía una notita pegada sobre un tupper lleno de comida. No tuviste que hacer mucho, solo poner la comida en un plato y calentarla en el microondas. 
Esta estuvo lista en cinco minutos, y luego de comer y limpiar todo, te dirigiste a tu cuarto y te tiraste “palomita” a la cama…¿había alguna sensación mas placentera que esa?, no creías que existiera algo parecido. Programaste el despertador para las 18:00 pm, y apoyaste la cabeza para finalmente cerrar tus ojos, y entregarte a los sueños.



Despertaste con el odioso ringtone  del celular, ese mismo que te hizo saltar de la cama de un susto, pero lograste reaccionar rápido, te desperezaste innumerables veces y tomaste valor para levantarte de la cama y cambiarte con la ropa adecuada para ir al gimnasio….

Una vez que llegaste, un hombre mas o menos de tu edad, pero con el doble de contextura física que vos, se acerco lentamente.









-Hola…¿empezas hoy?—te pregunto amablemente, pero su cara inspiraba miedo—

-Eh si…empiezo hoy—dijiste—

-bien, ¿hace cuanto no haces actividad física?—pregunto—

-poco mas de un año podría decirse—dijiste y el sonrio—

-perfecto, vamos a empezar de a poquito entonces, ¿Qué te parece si comenzas con veinte minutos de cinta?, para entrar en calor—dijo y asentiste. El te indico el lugar de las maquinas y allí te dirigiste. Sacaste del bolsillo tu celular y tus auriculares, los habias traido por las dudas y te felicitaste por haberlos traido—







Dejaste la lista de reproducción en modo aleatorio y comenzaste a caminar sobre la cinta. Mirabas el lugar atentamente mientras “Me gusta” de Ciro sonaba en tus oídos.

Estabas ubicado frente a un enorme vidrio polarizado, desde el cual podías ver un enorme salón con pisos de madera y rodeado de espejos, y varias mujeres sentadas en el suelo charlando entre sí, hasta que una rubia comenzó a aplaudir para llamar la atención de todas y que estas comiencen a ubicarse. 
Sonreíste, la rubia era hermosa…y su cuerpo, lo era aún más…la entrada en calor comenzó y tu mirada no se despegaba de esa mujer…habían miles de mujeres, pero ella acaparaba toda tu atención.  La acción iba a comenzar, cuando de repente tocaron tu hombro, te sacaste los auriculares y miraste a tu instructor.







-¿listo para seguir?—te pregunto y asentiste, aunque hubieras querido decirle que no…querias seguir viendo esa clase—Mi nombre es Gaston, creo que no te lo habia dicho—dijo el, riendo—

-No, no me lo dijiste…mi nombre es Pedro—dijiste intentando ser amigable—

-Bien Pedro…sigamos, ahora vas a hacer un poco de brazos, ¿si?, te muestro lo que tenes que hacer y despues segui vos—te dijo, y sin que el te dijera nada, te dirigiste nuevamente hacia el vidrio polarizado—

-¿Pedro? ¡es por aca!—te dijo y resignado te diste la vuelta para caminar hacia el—

-ah, pensé que era por alla—dijiste y el sonrio—

-no…es arriba—dijo el, y comenzó a caminar. Vos lo seguiste—







Los ejercicios que siguieron lamentablemente fueron en el piso de arriba, pero gracias a dios, la parte final que eran los abdominales, fueron en las colchonetas que estaban ubicadas abajo. Tenías que hacer tres series de cien, las mismas series que se te hicieron eternas…al parecer tanto tiempo sin hacer ningún tipo de actividad física traía sus consecuencias, y esas eran tu intolerancia a los abdominales. Si tus hermanos te vieran en ese momento, no durarían ni un segundo en desarmarse de la risa.


Gastón se encargó de contar las series con vos, estaba cerciorándose de que no te saltearas ningún número y cuando por fin terminaste, te dijo que podías retirarte tranquilamente y que esperaba verte el miércoles. Te acercaste al mini bar para comprar un gatorade, aunque tenias sed, bien podrías haber caminado hasta tu casa y saciar tu sed allá, pero…necesitabas que la clase de la despampanante rubia terminara, pero la música seguía sonando y ya dándote por vencido, diste la media vuelta y saliste del gimnasio dispuesto a ir a tu casa. Cuando llegaste a la esquina, tocaste tus bolsillos en busca de tu celular y las llaves, pero estos se encontraban vacios….suspiraste y volviste a dar la vuelta para volver y buscar tus cosas. ¿Dónde tenias la cabeza?, si Pedro, claramente la tenías puesta en la rubia.  Estabas a pocos metros del gimnasio, cuando sentiste un ligero choque contra un cuerpo…y cuando levantaste la vista, tu respiración se cortó, y ahora estabas nervioso…¿Cómo es que no mirabas por donde caminabas?, ¿la habrias lastimado?, su carita mostraba dolor.







-¡Uy discúlpame! ¿te lastimaste?...no te vi—dijiste y ella levanto la vista poniendo una sonrisa—

-no…esta todo bien, yo tampoco estaba mirando mi camino—dijo sonriéndote, y de repente su ceño se fruncio, vos tambien lo frunciste. Ella te miraba con curiosidad y vos que no entendias nada—

-¿Qué pasa? ¿estas bien?...te lastime, ¿es eso, no?—preguntaste, pero ella seguía mirándote…y vos que no sabias que mierda hacer—

-¿Marcos? ¿sos vos?—pregunto ella, y tu confusión fue en aumento-

-¿Marcos?...yo no me llamo Marcos—dijiste, pero ella seguía mirándote—

-¡sos Marcos! ¡vos me encaraste en el boliche!—dijo ella—





Y tu cabeza automáticamente se trasladó hacia aquella noche….




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Buenas!!!!! acá estoy, presente, cumpliendo con ustedes! les dejo el capitulo Seis, que espero les guste y  mas todavia, que COMENTEN. es lo único que les pido. 

Ayer no comentaron casi nada=(...la verdad no se si les esta gustando o no, me gustaría saberlo y leerlas.


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jueves, 27 de agosto de 2015

Capitulo 5






Ella





Podrías decir que tu vida estaba “tranquila”, y  con tranquila te referías a Francisco, quien no menciono más el tema de los celos, ni a tu vecino, estabas bien con eso…pero mucho más con la idea de que haberlo engañado no te afectaba mucho…bah, no te afectaba en nada, es más, estabas contenta de haberlo hecho, y no solo por “venganza”, sino por el bombón que fue el elegido para tu venganza….el solo recordar a Marcos te ponía la piel de gallina, aunque él ni siquiera hubiera estado en todos sus cabales.


Hoy tu venia tranquilo, primero porque lograste estudiar toda la mañana sin distracciones, lo que era genial porque te quedaban las últimas tres materias y por fin conseguirías tu titulo. Segundo porque hoy tenías un almuerzo de hermanos, el mismo almuerzo que se llevaría a cabo en tu departamento, hoy eras la anfitriona y tendrías que preparar la comida. La cocina no era tu fuerte pero si querian comer en tu casa, se la tendrían que bancar. Asi que ni bien llegaron las doce del mediodía, comenzaste con tu labor de poner al horno las milanesas, y poner a hervir papas para el puré. 

El primero en llegar fue Gonzalo, tu hermano mayor de 27 años, quien dejo tirada toda su ropa y que encima te saqueo la heladera en busca de algo masticable que pueda saciar su hambre. Luego  llegaron Eugenia que era la que seguía a Gonzalo con 25, y Virginia, la más chica con 22, la que siguió a vos, ustedes eran las mas cercanas, por la edad y por la cercanía de sus viniendas, se llevaban un año y se consideraban las mejores amigas. Los cuatro eran muy unidos, y gracias a Dios estos almuerzos sucedían seguido…Amabas tenerlos, amabas pasar momentos con ellos, llenos de alegría y sonrisas. Una vez que la comida estuvo lista, todos pusieron la mesa y vos terminaste de servir.






-¿Esta rico?—preguntaste riendo una vez que empezaron a comer, la mesa era un completo silencio—

-Muy…gracias por ponerle queso a las milanesas, estan geniales—dijo Gonzalo con la boca llena—

-¡nene! ¡cerra la boca!—dijiste retándolo—

-¡dejen de pelear!—dijo Eugenia—

-sh, calma…¿Cómo estan hermanitos?—pregunto Virginia mientras tomaba un poco de jugo—

-todo bien, el trabajo pesado como siempre…y nada, ¿ustedes? ¿mis chiquitas?—pregunto refiriéndose a vos y  a Virgi, dejando a Eugenia completamente afuera—

-Yo tambien, estoy perfecta ¿sabes?, hijo de puta—le dijo ella a el, luego comenzaron a reir—

-Todo bien Gon, hoy estudie toda la mañana, hasta que tuve que hacerles de comer—dijiste mirándolos mal—

-Traje postre, no te quejes—dijo el y reíste, era enserio, habia traido postre—

-Yo todo bien, el trabajo todo bien, y la semana que viene voy a inscribirme en la carrera. Mis horarios son re acomodables—dijo ella riendo—

-¿me das un poquito de tu sueldo?, amo dar las clases en el gimnasio pero a veces no tengo ganas de ir—dijiste riendo—

-Ni se te ocurra dejar…porque sino yo no tomo enserio mi dieta—dijo Eugenia y comenzaste a reir—

-Es verdad…no dejes, tus clases son lo mas—dijo Virgi sonriéndote. Dabas clases de aerobic, al principio lo hacias por hobbie, pero cuando tu profesora quedo embarazada, te propuso dar las clases vos misma, y con sueldo incluido. Rápidamente aceptaste porque te encantaba—

-Callate, si ni siquiera vas—dijiste—

-Mejor que no vaya…mucho macho suelto por ahí—dijo Gonzalo y vos reíste—

-pf…si vieras los machos que van—dijiste. Habian chicos lindos…para mirar obviamente, pero ninguno que valiera la pena…entre ellos Francisco, ahí fue donde lo conociste, pero por suerte habia abandonado para empezar Crossfit, y que bueno que lo hizo—

-Y tampoco quiero ver, quédate tranquila….ya conozco a uno y no quiero mas de esos—dijo refiriéndose a Francisco—y hablando de el innombrable, ¿Qué onda? ¿Cuándo cortan?—pregunto haciéndote reir—

-¿me crees si te digo que lo estoy pensando?—dijiste y todos dejaron caer sus cubiertos para mirarte con las bocas abiertas y las caras llenas de sorpresa—

-¿Qué? ¿Cómo que vas a cortar?—pregunto Virginia—

-eso, ¿Cómo que vas a cortar?—pregunto Eugenia tambien, un poco sorprendida por lo que acababas de decir—

-Si…es muy celoso, me estoy cansando. Hace poco me hizo una escena con el vecino asqueroso que vive arriba, ustedes lo conocen, o sea…¡que asco!, y bueno, nada, se lo dijo la vieja del “C” y le creyó—dijiste encogiéndote de hombros—

-¿no te pregunto antes?—pregunto Gonzalo, y negaste con la cabeza—

-Nop—dijiste—

-terrible pelotudo es…y si, déjalo—dijo y volviste a reir—

-te dije que lo estoy pensando…es una posibilidad, pero no te prometo nada—dijiste agarrando su mano por encima de la mesa, el la beso y te sonrio—

-¿y ustedes dos? Las eternas solteras…bah, no me molesta que lo estén, obviamente, pero como estan muy calladitas….deben tener algo escondido—dijo el, mirando a Virginia y Eugenia, las dos se sonreían, pero ninguna emitia palabra alguna—

-¡Hey! ¡contesten!—dijiste, queriendo saber tambien—

-Yo estoy conociendo a alguien, a Mauro, el pediatra al que lo trasladaron a la clínica—dijo ella, y vos sonreíste, sufria cuando lo veía de vez en cuando en las guardias que hacia en la clínica, pero ahora que estaba de forma fija…tu hermana estaba feliz—

-y yo…nada, mas sola que un perro—dijo ella sonriendo, vos la miraste de manera picara y ella  te saco la lengua—

-Solo porque quiero comer el postre te dejo en paz—dijo Gonzalo, levantándose para buscar el helado—

-Déjenla…si dice que no hay nada, debe ser asi—dijo Eugenia, comenzando a juntar los platos—

-De verdad que no hay nada…nunca tuve problemas en contarles la verdad, ¿para que mentirles?—dijo Virgi y te miraste con Euge para luego encogerte de hombros. Virchu tenia razon, siempre contaba sus amoríos, era la que menos problemas tenia con sacar a la luz esas cosas—

-¿y vos Gonzalo?—preguntaste una vez que se sento—

-¿yo?...enamorado de la misma, la que no me da ni cinco de pelota—dijo y ustedes rieron—

-Esta muerta con vos…pasa que vos no activas Gonza—dijiste y el te sonrio—

-Ojala—dijo el, y la que estaba muerta con el era Pia, tu mejor amiga…lo sabias perfectamente, pero tu hermanito no hacia nada por “conquistarla”—





El almuerzo con tus hermanos se termino pasadas las tres de la tarde, y nuevamente quedaste sola. 

Esta vez te dispusiste a dormir la siesta, mas tarde tendrías que ir al gimnasio…Ni bien apoyaste la cabeza sobre la almohada, largaste un suspiro seguido de una sonrisa, amabas estos almuerzos. Los amabas a ellos.



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Buenas!!!!! acá estoy, presente, cumpliendo con ustedes! les dejo el capitulo Cinco, que espero les guste y  mas todavia, que COMENTEN. es lo único que les pido. 




Si hay MUCHOS, MUCHOS, MUCHOS comentarios, mañana tienen otro...pero solo si hay MUCHOS, y (con muchos  me refiero a mas de 10). Y CON NOMBRE DE TWITTER.

miércoles, 26 de agosto de 2015

Capitulo 4




El




Se podría decir que tu vida estaba bastante “acomodada”, por no decir otra cosa. En realidad, no se te ocurría nada mejor para describirte en estos momentos.


Habías encontrado trabajo recientemente, nah…ni siquiera te habías molestado en buscarlo porque trabajabas en la empresa de tu papa, pero se podría decir que estabas ejerciendo tu profesión finalmente, llevabas la contabilidad de esta, y es que se te daban bien los números.

 Y con respecto a otros aspectos de tu vida…te encontrabas perdido, y con perdido,  te referías a tu “corazón” …Bueno, no totalmente, porque hace apenas unas cuantas semanas habías conocido a alguien, ese alguien que había logrado llamar tu atención, y  que por ahora podrías definir como “tu algo”. La conociste por casualidad…bueno, no tan así porque trabajaba en la empresa de tu padre como su asistente, pero ambos tuvieron un “accidente” en el ascensor cuando este se detuvo y no les quedo otra opción más que conversar…y ahí inicio todo. 
Un todo que comenzó con un intercambio de teléfono…y una pequeña visita a McDonald’s.  Era una buena chica, solo esperabas a que pudiera sacar lo mejor de vos. O bueno, eso es lo que espera tu mama.





Ahora mismo, te encontrabas tirado en el sillón de tu departamento, mirando el techo…tu “algo” estaba de paseo en el campo con su familia, por lo que no tenias algo productivo para hacer. Tu mama había ido a visitar a sus amigas, y tus hermanos estaban en quien sabe dónde sin siquiera haber pensado en vos. 

Lo único que podías hacer, era visitar a Francisco que vivía en el piso de arriba, pero las ganas de levantarte que tenías eran nulas, pero tenías que hacerlo si no querias seguir aburriéndote como un hongo. Últimamente, no podias calificar como buena compañía a tu amigo, este tenia problemas de pareja y era un completo plomo, pero irias a tantear el terreno, nada perdías con vacía, quizás podían jugar a la play, tomar unas cervezas…comer pizzas, ¡Algo!.

Una vez frente a la puerta del departamento de Francisco, esperaste a que él te abriera, al parecer estaba bañándose. Cuando el te abrio, lo saludaste y pasaste directamente al living, donde te instalaste subiendo los pies a la mesa ratona.








-¿Cómo estas?—preguntaste mientras llevabas tus brazos detrás de tu nuca—

-Bien, que se yo…estoy tan cansado de pelear—dijo soltando un suspiro—

-¿brava la mochila?—preguntaste queriendo reir—

-Bravisima…es que, que se yo, la trate un poco mal, pero ¡es que la vecina me dijo que la vio con el estúpido del piso de arriba!—dijo el, exasperado—

-¿y le creiste a la vecina por encima de ella?...uhh, colgado de las bolas estas—dijiste riendo y el te miro mal—

-Fui a buscarla hace como dos semanas para arreglar todo, y  ¡no es la misma!, la llamo y me habla cortante, lo mismo por mensajes. La quiero llevar a cenar, se niega…¡no se que mas hacer!—dijo y suspirando termino de ponerse la remera que tenia en la mano—

-¿y que esperabas?, se supone que tenias que escucharla primero, ¿Qué te dijo cuando le contaste lo de la vieja?—preguntaste mirándolo. Sinceramente, no tenias ganas de hacer de amigo psicólogo, pero…dadas las circunstancias, no podias escapar de aquello, y mas, sabiendo que vos mismo le habias preguntado como estaba, ¿no?, a aguantárselas ahora—

-Y nada, se enojo, casi que me pego también…en fin, me dijo que pensara lo que quisiera—dijo encogiéndose de hombros—

-y bueno…tiene razon la mina, la verdad—dijiste—

-Bueno, basta…dejemos de hablar de mi mochila y hablemos de la tuya—dijo sonriéndote pícaramente—

-la mia ahí anda…fue al campo con la familia y me dejo solito—dijiste y el rio—

-¿no te invito a conocer a la familia? Mmm, para mi que eso no es serio—dijo el y lo miraste mal—

-¿y vos conociste a la familia?...con suerte conoces a la hija del matrimonio, que obviamente viene a ser tu mochila—dijiste riendo—

-pero eso es porque yo no quiero conocerlos todavía…o bueno, si…ella no me lo dijo todavía, pero espero que lo haga pronto—dijo el y ambos se sonrieron—

-Bueno…cortémosla con el temita este y comencemos con unos partiditos. ¿tenes cerveza? ¿fernet? 
¿algo?—preguntaste y el negó con la cabeza—

-no…me saqueaste la heladera la ultima vez que viniste—dijo el y suspiraste sacando tu billetera del  bolsillo—

-creo que puedo invitar yo esta vez—dijiste y el te sonrio—







Finalmente, los dos terminaron sentados frente a la tele y jugando partiditos. Algunos ganados y otros perdidos para vos, pero nada que no pudieras solucionar con una revancha. Tales revanchas se extendieron hasta que el sol bajo y cayo la noche, donde fuiste a bañarte y volviste al departamento de tu amigo. Invitaron al resto del grupo y encargaron pizzas para luego seguir con lo que ustedes dos habían empezado por la tarde.

Ella te habia llamado en todo ese lapso de horas, invitándote a cenar a su casa, pero te negaste 
diciéndole que tus amigos le habían ganado de mano. No era que no tenias ganas…o bueno, un poco si. No querías comerte el viaje hasta su casa, para después tener que volver a la tuya y dormir solo….al menos que te invitara. Cosa que no creías que fuera a pasar, porque las cosas en ese sentido venían un poco lentas, y en algún punto la entendías, queria sentirse totalmente segura con vos, y tal vez aun no le habias dado esa seguridad que ella estaba buscando sentir a tu lado…Suspiraste por dentro, ¿una relación?...hace tanto no estabas en una que ya ni siquiera recordabas como era o que se sentía estar dentro de una.

Como ya lo habías dicho antes, ella era una mujer excelente, simpática, graciosa, muy linda, todo lo que podrias esperar de una mujer, pero en cuanto a sentimientos….quizas tendrías que darle tiempo a que logre hacerte sentirlos. Y es que tampoco estabas muy lejos de aquello, ella…”te hacia bien” creías por el momento.




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Buenas!!!!! acá estoy, presente, cumpliendo con ustedes! les dejo el capitulo Cuatro, que espero les guste y  mas todavia, que COMENTEN. es lo único que les pido. En el anterior no comento casi nadie...y si es así. Mañana no subo:(...necesito saber si les gusta por lo menos.:(




Si hay MUCHOS, MUCHOS, MUCHOS comentarios, mañana tienen otro...pero solo si hay MUCHOS, y (con muchos  me refiero a mas de 10). Y CON NOMBRE DE TWITTER.

martes, 25 de agosto de 2015

Capitulo 3







Despertaste con los rayos del sol, y con los odiosos ruidos que provenían de una construcción, abriste los ojos y te los refregaste rápidamente intentando acostumbrarte a la luz que filtraba por el enorme ventanal de esa habitación, la que por supuesto no era tuya…Miraste rápidamente a tu izquierda y tu corazón comenzó a latir fuertemente, mordiste tu labio inferior y suspiraste…¿Qué necesidad tenías de vengarte de Francisco?, pensaste mientras mirabas al acompañante que dormía a tu lado y completamente desnudo…bueno, ya era tarde para arrepentimientos, y no sabías cuanto había de arrepentimiento ahí, porque tu pecado era totalmente lindo. Sonreíste y te levantaste de la cama lo más suavemente posible, intentando con todas tus fuerzas no despertar a ¿Marcos? ¿así se llamaba?, bueno, no importaba…tomaste tu ropa y te cambiaste lo más rápido que te fue posible, para luego salir corriendo de ese lugar.

Pudiste respirar normalmente una vez que estuviste en la calle, y es que aún no entendías como es que tu bronca había llegado a tal punto, pero lo habías hecho y listo. Sacaste el celular del sobre y lo  revisaste. Mensajes del grupo con tus amigas, otros veinte más de Francisco, y el grupo con tus hermanos. ¡Wow!…tus hermanos, lo habías olvidado. ¡Hoy almorzarían juntos!, te fijaste la hora y suspiraste al ver que aun tenías tiempo. Tomaste el primer taxi que viste y te dirigiste a tu departamento al mismo tiempo que contestabas los miles de mensajes.







-¿Paula? ¡Aparece! ¡Ya todas nos levantamos para saber que paso con vos! ¿te secuestraron?—pregunto Pía, que era la única que estaba despierta. Reíste al imaginarla despierta solo para que le contaras-

-¡Acá estoy! Y no, no me secuestraron…estoy viva—respondiste mientras sonreías y el conductor te avisaba que habían llegado a destino—








Te bajaste del auto luego de agradecerle al taxista y entraste al edificio. Sentiste un gran alivio cuando el ascensor te aviso que llegaron a tu piso, podías estar descalza y bañarte con agua calentita. 

Tu sonrisa se borró automáticamente cuando viste a Francisco sentado y recostado contra la puerta de tu departamento, estaba medio dormido…pero, ¿Qué carajos hacia acá?, desbloqueaste tu celular y leíste los mensajes que te había mandado, todos y cada uno diciéndote que estaba esperando por vos. 

Cerraste los ojos con fuerza y suspiraste ofuscada. Te acercaste lentamente, y te odiaste, no podías abrir la puerta sin que el despertara.









-Francisco…despertate—dijiste agachandote hasta su altura y moviéndolo suavemente—¡Francisco!—dijiste un poco mas fuerte y el abrio sus ojos—

-Pau…hola, llegaste—dijo el, refregando sus ojos—¿Dónde estabas?, te espere toda la noche—dijo el, levantándose despacio—

-Si…fui a ver a las chicas—dijiste, frotando tu brazo—

-¿y estas volviendo a estas horas?—pregunto, y mordiste tu labio inferior. Estaba buscando irritarte—

-si, ¿algun problema?—dijiste, y comenzaste a abrir la puerta para pasar—me voy a bañar, tengo que ir a ver a mis hermanos. Nos vemos despues—dijiste amagando cerrar la puerta, pero el te detuvo antes—

-¡espera!, quiero que hablemos Pau—dijo el, evitando que cerraras la puerta—

-Fran…de verdad, me queda poco tiempo, despues hablamos—dijiste suspirando—

-No…quiero que hablemos, quiero que aclaremos todo—dijo el, y simplemente dejaste la puerta abierta—

-Ya te dije que me tengo que bañar. Asi que habla rápido—dijiste cruzándote de brazos—y si es por lo del vecino, ya quedo todo mas que claro, podes pensar lo que quieras…al fin y al cabo lo haces 
siempre—dijiste—

-ya lo se mi amor…y te pido perdón, reaccione mal, pero me reventó la idea de que pudieras estar con otro—dijo el, y mordiste tu labio inferior intentando no sonreír. “Y bueno…reventate solito, porque ya es tarde para eso”—

-¿te digo la verdad?, me tenes harta con este tema, pensa lo que quieras y ya fue flaco y ahora estoy enojada, asi que lo mejor que podes hacer en este momento es irte—dijiste—

-pero, ¿podemos vernos despues?—pregunto—

-No, no tengo ganas—dijiste, y era con sinceridad. No le veias futuro a esa relacion y aun asi tampoco tenias ganas de “imaginar” un futuro con el—

-Yo se que dije cosas que no tenia que decir gorda, pero me saque—dijo el—

-No justifica nada eso…tampoco justifica el que le hayas creido a la vieja esa antes que a mi…bah, no se que me calienta porque siempre haces lo mismo—dijiste encogiéndote de hombros. El suspiro y se acerco a vos, vos diste un paso hacia atrás—

-soy muy celoso amor…lo sabes, te amo muchísimo y me mata la idea de que otro se te acerque—dijo el, poniendo sus manos en tu cintura y te miro a los ojos. “Si supieras…que otro hombre hizo mucho más que acercarse a mi”—

-pero no podes estar poniéndote asi cada vez que alguien se me acerque…¡y mas que sea siendo mentira!—dijiste exasperada—

-Pero no es lindo que te digan eso de la nada gorda…y me puse como loco. Discúlpame—dijo el—

-¡obvio que fue de la nada! ¡ni siquiera lo conozco!, pero bueno…ya te dije lo que queria decirte, asi que te invito a retirarte por favor, tengo que ir a almorzar con mis hermanos—dijiste—

-¿puedo llamarte mas tarde?—pregunto—

-no se Francisco…lo hago yo, ahora ándate que me tengo que ir a bañar—dijiste—

-¿no fuiste a ver a tus amigas, verdad?...¿salieron, no?—pregunto y mordiste tu labio inferior—

-¿y si lo hice que tiene? ¿tenia que pedirte permiso?—preguntaste molesta—

-no, pero me gustaría que me dijeras la verdad—dijo el—

-¿para que? ¿para que le creas a la vecina?, nah…y si, salimos, ahora ándate—dijiste—

-¿te cuidaste?—pregunto y quisiste sonreir. “Si, y mas de una vez”—

-si Francisco, fui con mis amigas te dije—dijiste elevando tu voz—

-por eso mismo pregunto….no me fio de ellas—dijo el—

-Ah, mira…¿te podes ir? ¡me quiero bañar!—dijiste, y estabas armándote de paciencia para no gritarle la verdad de las verdades en la cara—

-Bueno…esta bien, llamame despues por favor—dijo besando tu mejilla—te amo—dijo el, para luego irse—






Si supiera que pasaste la noche con otro hombre….si solo lo supiera.





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Buenas!!!!! acá estoy, presente, cumpliendo con ustedes! les dejo el capitulo Tres, que espero les guste y  mas todavia, que COMENTEN. es lo único que les pido. En el anterior no comento casi nadie...y si es así. Mañana no subo:(...necesito saber si les gusta por lo menos.:(




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lunes, 24 de agosto de 2015

Capitulo 2







Llegaste a casa de Pía hirviendo de bronca, dispuesta a largar toda la bronca contenida con ella.  Ni bien te abrió la puerta, entraste al departamento hecha una furia. Pia se reia pero estabas a punto de revolearle el bolso que tenias sobre tu hombro.







-¡¿de que te reis imbécil?—dijiste indignada—

-Nada loca…calmate, sentate…Agus y Ro estan viniendo para aca—dijo ella—

-Okey, pero ni loca me sigo callando todas las puteadas que tengo para ese estúpido—dijiste y en ese momento se escucharon golpes en la puerta, automáticamente te levantaste para abrirla y hacer pasar a tus amigas, a las que prácticamente arrastraste para que se sentaran y te escucharan—

-¿y a vos que te pasa enferma?—dijo Paz frotándose el brazo—

-Francisco cree que tengo algo con el asqueroso del vecino del piso de arriba—dijiste y tus amigas comenzaron a reir. Demás estaba decir que las fulminaste con la mirada—

-¿con el asqueroso ese? ¿Qué le pasa? ¿esta drogado?—pregunto Pilar y Pia estallo en carcajadas—

-Te juro por dios que pense lo mismo…que se vaya al carajo—dijiste cruzándote de brazos—

-¿Nos hiciste venis tres horas antes para contarnos esa pelotudes?, enserio te pasas—dijo Paz—

-¿te parece poco?—preguntaste indignada—

-No nos parece poco…exageraste mucho, además…ni siquiera nos sorprende, siempre sus peleas son por motivos de celos y por parte de el—dijo Pia y Pilar solto una risita—

-De verdad que son por parte de el… Francisco puede ir tranquilamente a un telo con algún gato y vos no le vas a decir nada—dijo ella y Paz se tapo la boca para evitar reir—

-¡Nada que ver!—dijiste  mordiendo tu labio inferior—

-Bueno deja de hacerte la mala y cámbiate—dijo Pia empujándote hacia el baño junto con las otras—¡nada de hacer desastres que hoy limpie todo!—grito antes de irse—

-¿Buscamos chongo hoy?—pregunto Paz mientras comenzaba a sacar sus maquillajes del neceser—

-¿estas loca? Tengo novio—dijiste riendo con malicia—

-ah, sos una hija de puta—dijo Pilar haciéndote reir—

-esta vez, le voy a dar motivos—dijiste sonriendo—¡que emoción! ¡esta noche voy a ser mala!—dijiste haciéndolas reir—

-si, claro…cada vez que salimos decis lo mismo, y terminas yéndote temprano con el asqueroso de Francisco—dijo Paz—

-¿Por qué no me dejan en paz?...y si, esta noche si, cumplo mi promesa—dijiste decidida—estoy podrida de Francisco—dijiste—

-¿y porque no lo dejaste de una vez?—pregunto Pilar, y te encogiste de hombros, la verdad, es que no sabias porque no lo habias hecho, ahora que lo pensabas, habia sido una gran oportunidad—

-Que se yo…no lo pense, capaz porque en algún punto sabia que iba a ser lo mismo que todas las veces anteriores, volvíamos a ser los mismos días despues—dijiste y Paz sonrio—

-ahora te buscamos uno, pero tiene que estar re fuerte eh—dijo ella y reíste—

-Un stripper me voy a buscar lo juro—dijiste—








Una vez que todas estuvieron listas y cambiadas, volvieron al comedor, donde Pia habia preparado una picada para todas, junto con las bebidas para comenzar con la dichosa “previa”, si bien nunca te excedías con el alcohol, intentarias tomar un poco mas de lo normal, no hasta el punto de emborracharte, pero quizás si ponerte un poquito alegre, para ponerle onda a la noche….para llevar a cabo tu plan. Hasta aca habia llegado la Paula “buena”, hoy sacarias a la luz a una nueva, una nueva y que le daría motivos a su novio para que se enojara.

La previa llego a su fin cerca de las 3: 20 de la madrugada,  tus amigas estaban alegres, y vos también lo estabas. Presentías que sería una gran noche…y te portarías todo lo mal que pudieras.

Las cuatro llegaron a un reconocido boliche en taxi, riendo como desquiciadas pero lo suficientemente cuerdas aun, y decías aun porque todavía no habían entrado, y estabas segura de que adentro perderían la poca cordura que les quedaba, y en esta no te incluias… ya tenias suficiente con lo que habias tomado, es decir, que ya habias juntado el valor necesario para comenzar a poner en marcha tu plan de “venganza”, bah…no era venganza, lo harías de bronca y nada mas que por eso.

Entraron en fila las cuatro, y una vez dentro…todas se pusieron de acuerdo para buscarte un “chongo” con el que pudieras descargar tu bronca, reías a mas no poder, y es que no podias creer como te ofrecían a cada hombre que pasaba por su lado, estos te miraban y reian, vos tambien lo hacias, pero lo que buscabas y necesitabas para realizar tu plan era a alguien que no supiera lo que estaba haciendo, o bueno…eso era lo mas conveniente, seria mas fácil de manejar, ¿o no?, eso era lo que pensabas y obviamente se lo hiciste saber a tus amigas, quien prácticamente comenzaron a buscar a uno que cumpliera con tus requisitos. Y definitivamente lo encontraron…Sonreiste al ver a esa persona, estaba riendo desbordadamente pero, era lindo, muy lindo. Tus amigas prácticamente lo empujaron hacia vos, y el comenzo con su rol de galan.







-Hola preciosa…¿me darias el honor de saber tu nombre?—pregunto, ofreciéndote el vaso que sostenia—

-Agustina….Agus decime—dijiste poniendo la mejor sonrisa que tenias—

-lindo nombre Agus—dijo el, y se acerco para besar tu mejilla. Apa…que avance—

-¿y tu nombre?—preguntaste y el tomo un trago del contenido del vaso, era un liquido azul—

-Marcos...decime Marcos—dijo el haciéndote reir—¿bailamos?—pregunto y asentiste, el te tomo de la mano y te comenzó a caminar hacia la pista, pero antes se detuvo—yo se que te dije que íbamos a bailar, pero…¿me das un beso antes?—pregunto, y aunque muy adentro tuyo había algo que te decía que no lo hicieras…decidiste ignorar ese algo…y simplemente hacerlo, asi que tomaste su rostro y besaste sus labios. Fue un simple pico, pero este logro sorprenderlo. El te sonrio y tomo tu mano para darte una vueltita—ahora si…bailemos—dijo guiñándote un ojo—





¡Aja!...perfecto, tu plan ya estaba en marcha, lo único que faltaba era completarlo, pero lo mas importante, ya tenías al indicado. Franchu…ahora si tenes motivos. Dijiste a tus adentros con malicia.




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Buenas!!!!! acá estoy, presente, cumpliendo con ustedes! les dejo el capitulo DOS, que espero les guste y  mas todavia, que COMENTEN. es lo único que les pido.




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linda noche!!!! @PauliterBel.